jueves, 5 de agosto de 2010

San Miguel de Elexabeitia (I)


San Miguel de Elexabeitia (Artea) es una de las dos iglesias históricas entre las
que se reparte la feligresía del pequeño municipio de Artea
y, como su propio nombre sugiere, está situada en un breve
llano en fondo de valle, a la orilla del arroyo de Larrueta, que
poco más abajo entrega sus aguas al río Arratia.
Es un edificio modesto en sus dimensiones y materiales
constructivos, como corresponde a un templo que servía a una
comunidad rural de tan solo treinta familias de labradores,
entre los que ni siquiera sobresalía el propietario de la iglesia:
el vecino solar de Elexabeitia. Sin embargo, a pesar de sus
limitados recursos, ha sabido crear una arquitectura singular
en la que se mezclan antiguas tradiciones locales con las
influencias aprendidas de otras culturas, y que tiene su principal
atractivo en sus estructuras de madera.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Ziortza (III)



El claustro de Ziortza es una obra renacentista de 1560, de planta
cuadrada y dos pisos rematados por una cornisa de dentellones:
el inferior, de arcos de medio punto sobre columnas toscanas,
y el superior, recorrido por una balaustrada y arcos rebajados.
Entre éstos hay medallones con cruces y veneras, recursos muy
utilizados por el abad Irusta.

Ziortza (II)





Al patio central se accede a través de dos ingresos; es de
destacar el de oriente, en arco de medio punto, precedido de
un Calvario renacentista con los símbolos de la Pasión. Todavía
en el exterior llama la atención el escudo del águila con la
calavera que al caer marcó, según la leyenda, el lugar donde
en 968 debió fundarse el monasterio de Zenarruza.

Ziortza (I)



El monasterio de Zenarruza (Ziortza) , antigua colegiata, está
emplazado en una terraza de media ladera en la vertiente
septentrional del macizo montañoso del Oiz. Se trata de un
complejo religioso constituido por varios edificios articulados
en torno a un patio. Pese al sabor gótico-renacentista del
conjunto, no todas las construcciones fueron realizadas en la
misma época, sino que se fueron agregando al núcleo principal,
formado por la iglesia, cuyo origen se remonta al siglo X. Por
ello, constituye un auténtico documento histórico, ya que en
sus construcciones han quedado reflejados sus momentos de
esplendor -cuando su influencia económica y religiosa llegaba
desde el Duranguesado hasta el mar-, de crisis -cuando dejó
de ser colegiata para convertirse en una pobre parroquia- y de
recuperación -cuando recientemente se ha instalado en ella una
comunidad de monjes cistercienses.

martes, 3 de agosto de 2010

Hórreos vascos


El hórreo del caserío Ibargüen (s.XVII) es un granero de madera
elevado por encima del nivel del suelo para proteger los
productos de la cosecha de la humedad y los animales.
Hasta el siglo XVII, los hórreos constituyeron una presencia
muy habitual en todas las comarcas orientales del territorio
de Bizkaia. Puede estimarse que existieron más de cuatro mil
ejemplares, alzados ante la puerta de la mayor parte de los
caseríos de la región. Actualmente sólo sobreviven una decena
y, entre ellos, el de Ibargüen (Markina-Etxebarria) es el que mejor se ha conservado,
aunque también es uno de los de construcción más reciente.

Una pagoda cristiana




Situada en un paraje recóndito descubrimos en Markina-Xemein la ermita de Santa Marina de Illoro (s.XVI), popularmente llamada "Santamañe" , una joya de la arquitectura rural religiosa en madera. Es una pequeña construcción de mampostería y madera que se encuentra en un rellano rodeado de atrevidas pendientes.
Adosada a la cabecera de la iglesia se levanta su torre-campanario, uno de los más curiosos de nuestra geografía, cuyos tejados superpuestos nos recuerdan a las pagodas.
Unica en su genero, fue construida por el carpintero Domingo Gandiaga y costó, por aquel entonces, 300 reales.

lunes, 2 de agosto de 2010

Torre de Doña Otxanda




Las torres y casas-torre se diferencian de los castillos en que, además de ser más pequeñas y posteriores en el tiempo, eran construcciones señoriales privadas. En Euskal Herria hay un buen número de casas-torre pero pocas las que han sobrevivido en el entramado urbano de nuestras ciudades.
La Torre de Doña Otxanda es una de las pocas torres de defensa de la ciudad que se conservan en la capital de Araba y es desde 1984 considerada como Monumento Artístico.
Hoy día, en su interior se encuentra ubicado el Museo de Ciencias Naturales de Araba.

Karobia(IV)


Desde el año 1996, cada primer fin de semana del mes de
agosto, la asociación Ipizki Taldea pone en funcionamiento el
calero de San Justo, cuyas obras de rehabilitación han finalizado
el año 2002 gracias a la colaboración y patrocinio del
Ayuntamiento de Zeanuri y del Departamento de Agricultura
de la Diputación Foral de Bizkaia.

Karobia (III)




Este trabajo requería el esfuerzo y la colaboración de un
elevado número de personas, por lo que frecuentemente se
realizaba de forma comunitaria, auzolan, uniéndose para ello
un grupo de caseríos o todas las casas que integraban un
barrio, auzo.
La cal era ya utilizada en la Edad Antigua por numerosas
civilizaciones, como la egipcia, que la usaba en los
embalsamamientos. En la Euskal Herria de la época romana,
se conoce su utilización en la construcción, como se puede
observar en el acueducto de Lodosa (S. I a. d. C.). Pero es sobre
todo a partir de mediados del siglo XVII, al mismo tiempo que
se expandió el cultivo del maíz, cuando se produjo la
proliferación de los caleros por toda la geografía vasca.
La cal era un producto que tenía múltiples aplicaciones.
Así, en la construcción, mezclándola con agua y tierra se obtenía
el mortero necesario para la construcción de muros y paredes,
y combinándola con agua era utilizada para el blanqueado de
los caseríos. En la agricultura, cumplía la función de abono de
las tierras de labranza, a la vez que eliminaba los insectos
perjudiciales para los cultivos. En la ganadería, servía para
curar las heridas de las patas de los animales, o como
desinfectante de los establos. La utilizaban también como
conservante de huevos, introduciendo éstos en la masa obtenida
de la mezcla de la cal con agua.
Sin embargo, a medida que avanzaba el siglo XX, incapaces
ya de competir con la producción industrial de los abonos
químicos y del cemento, los caleros comenzaron a ser
abandonados, hasta llegar a desaparecer hacia los años
cincuenta.

Karobia (II)




El calero de San Justo es del tipo conocido como francés,
que se caracteriza por estar excavado en una zona de pendiente
o contraterreno. Este horno, de forma troncocónica invertida,
tiene una profundidad de 4 metros, un diámetro de 150
centímetros en la parte superior y de 40 centímetros en la
inferior.
Además del horno, los dos elementos necesarios para
elaborar la cal son la piedra caliza y el combustible, es decir,
la madera.
En primer lugar, se carga el calero de leña y encima se
dispone una capa de piedra, de modo que queden tapados
los huecos, y se enciende por la boca situada en la parte inferior,
o labe-aho. La piedra se va quemando y convirtiéndose en cal.
A medida que avanza el proceso de calcinación, se procede a
cargar el calero con más combustible y piedra, al mismo tiempo
que vomita la cal por la boca inferior.

Karobia (I)




El calero de San Justo (karobia) está situado en la barriada
Ozerinmendi de Zeanuri, en medio de un precioso robledal,
junto a la ermita en honor a los santos Justo y Pastor y a una
fuente. Bajo el robledal se extiende una amplia campa con
mesas y asadores.
El año 1996 la asociación Ipizki Taldea comenzó las labores
de reconstrucción y recuperación del calero de San Justo, que
se encontraba abandonado desde el año 1950, y lo puso en
funcionamiento bajo la dirección de Juan Arana, una de las
cuatro personas que elaboró la última hornada de cal en este
mismo lugar. Fue aquel año 1950 cuando los hermanos Juan
y Julián Arana, y Cándido y Félix Goikuria encendieron el calero
por última vez. Mientras Félix y Juan se encargaban de la
elaboración de la cal, Cándido y Julián, ayudados por una
yunta de bueyes, se responsabilizaban de acarrear la leña y la
piedra caliza junto al horno. En total fabricaron 2.000 quintales
de cal -100.000 kilos-, que fueron utilizados como abono en
las tierras de labranza de ambas familias.

Txalaparta


La txalaparta es un instrumento de percusión tradicional vasco.
La txalaparta clásica se compone generalmente de dos soportes (cestos, sillas, banquetas, etc.), sobre estos algún material aislante (hoja de maíz, sacos viejos enrollados, hierba seca, etc.) y sobre esto un tablón que es golpeado con cuatro palos (dos cada Txalapartari). Las maderas más utilizadas para el tablón han sido el aliso, fresno, castaño u otras del país. Aunque tradicionalmente cada txalaparta solía tener dos o tres tablas de madera, recientemente es habitual encontrar txalapartas formadas por una docena de tablas.

jueves, 29 de julio de 2010

Torre de Anda


La torre de Anda de Gasteiz (s.XIV-XV) es una torre de defensa cuyo originario estatus militar ha transmutado en casa de viviendas.
Donde antaño estaban las almenas hoy cuelga la ropa a secar, donde se amarraban los caballos hay una taberna. La peculariedad de su nuevo uso le hace ser una curiosidad para los amantes de las torres medievales.

miércoles, 28 de julio de 2010

Se mece







Suave se mece
la joven mariposa
en la lavanda.

Plebejus (Plebejus) argus (Linnaeus, 1758)

Tu secreto


No lo sabía...
tu secreto es la elegancia
y la frescura.


Pyronia (Idata) bathseba (Fabricius, 1793)

De gaupasa




Bebiendo azules
en la txozna del bosque
la gaupasera.

Carcharodus alceae (Esper, [1780])

Radiofrecuencia


Qué emisoras
conectan tus antenas
quisiera saber.
Ochlodes sylvanus (Esper, 1777)

Pasito a paso


Pasito a paso
se explora sin tabúes
una pareja.
Zygaena (Zygaena) trifolii (Esper, [1783])

martes, 27 de julio de 2010

jueves, 22 de julio de 2010

Mariposa de la mostaza


Pontia daplidice (Linnaeus, 1758).

Es una mariposa diurna o ropalócero perteneciente a la familia Piéridos, conocida también con los neologismos de pontia o mariposa de la mostaza.

miércoles, 21 de julio de 2010

lunes, 19 de julio de 2010

Mira y se va


La mariposa
llega, abre sus alas,
me mira y se va.

Zygaena


Quieta en el brezo
me espera la gitana,
y la retrato.
Zygaena (Zygaena) trifolii (Esper, [1783])

Marigorringo




La mariquita
vestida de lunares
camina lenta.

Zein polita!
Nahiz izan txiki-txikia.
Zein bitxia!


Marigorringo,
como la faraona...
de folclórica !!.

martes, 13 de julio de 2010

viernes, 9 de julio de 2010

miércoles, 7 de julio de 2010

Así es Venecia


Venecia es, imponente y elegante como sus edificios; impresionante y majestuosa como sus palacios; histórica y romántica como sus puentes; plena de belleza como su basílica y sus iglesias; atrevida y emocionante como la plaza de San Marcos; con aroma y gustos del pasado en el presente, como sus cafés. Transparente, colorida, brillante como su cristal; enigmática, risueña, misteriosa como sus máscaras y bella sobre todo, insultantemente bella.