jueves, 28 de octubre de 2010

Mycena inclinata


Mycena inclinata

Crece sobre troncos degradados de árboles frondosos en los cuales aparece con los carpóforos reunidos en matas aisladas pero próximas las unas de las otras. Su estación de crecimiento se inicia en el verano y se extiende hasta el otoño. En España es posible encontrarla en la región central y, en el norte, en el Paí­s Vasco y Cataluña.

Dadas sus pequeñas dimensiones se ha indicado como sin valor culinario; sin embargo, creemos que no nos equivocamos si afirmamos que no es comestible debido al olor poco agradable que despide.

El sombrero no supera 2-3 cm de diámetro, mientras el pie es mucho más largo, delgado y un poco tenaz por la consistencia cartilaginosa que presenta.

Nombres vulgares: En castellano, Micena inclinada.
Guía para su determinación:
Entre los centenares de especies de Mycena que se pueden encontrar y que, a veces, son de difí­cil determinación, ésta presenta varias caracterí­sticas que permiten su fácil reconocimiento: crece sobre madera de planifolios, es cespitosa, tiene un olor muy fuerte y persistente a jabón, a sebo; además, el sombrero es ligeramente denticulado en el borde que sobrepasa a las laminillas; el pie tiene un color bastante caracterí­stico: blanco arriba, después amarillo o amarillo-marrón y, por último, hacia la base, más oscuro: marrón. La forma del sombrero siempre es acampanada, más o menos abierta. Las laminillas son blancuzco-grises, bastante espaciadas, atenuado-adheridas al pie. El pie, normalmente muy largo, desproporcionado con respecto al sombrero, se une en la base con muchí­simos otros pies para formar la mata que adquiere el aspecto de un ramo de flores. Generalmente está inclinada en relación a la madera a partir de la cual crece. La carne, blancuzca, despide el olor descrito. (26/10/10 Caseríos de San pedro-Roble)

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